Un día que pasé arrastrado por las mareas. Una hoja, alguna vez en blanco, en la cual sólo se ve un signo de interrogación. Una sensación que sentí muchas veces y ya no quiero repetir. La sensación del ayer desvaneciéndose, dejando frente a mí sólo un presente mustio del cual parece no haber escapatoria. Una soledad que, sé, es falsa, pero no por eso deja de abrumarme. La sensación de que dentro de mí no hay nada...
Sólo queda recostarme, tratar de encontrar un pequeño paraíso al menos en la intimidad de mi cuarto, esas cuatro paredes que serán habitadas sólo por mí cuando los monstruos en mi interior decidan marcharse, al menos hasta mañana. Un plácido final para el día de hoy.
Simplemente aguardo con mis ojos cerrados.
Mañana será mejor...
Y pensar que...
...mientras yo estoy aquí, muchas veces haciéndome problema por cosas que tal vez no lo ameritan, uno de mis músicos favoritos está con un pie fuera de este mundo, y de seguro daría cualquier cosa por volver a ver el sol, sentir el viento en su cara, escuchar la voz de sus hijos... y volver a cantar.
Todos te esperamos aquí para que sigas haciendo tu magia...
En las nubes
Hay días en los que uno no conecta con las "cosas del día". Días en los que la mente se niega rotundamente a cualquier forma de trabajo, rutina u obligación. En días como éste, esa parte tal vez reprimida en un rincón emerge, como lava de un volcán, ardiente de sentimientos, deseos, sueños, recuerdos tristes y felices. Historias de amores no correspondidos, sueños de la infancia que se creían perdidos, el quiero por encima del debería.
Heme aquí, en mi trabajo, sin trabajar. Hoy no engancho de ninguna forma. Y me inquieta un poco. Pero días como éste me recuerdan mi naturaleza humana no rutinaria, mi esencia. Y los vivo intensamente. Música que me aísla del resto del mundo. Palabras que vuelven a salir de mí rumbo al papel, o a los dedos, como en mis años diecialgo. Una parte de mí que parecía perdida y ha vuelto a surgir...
Hoy estoy en cualquier lugar.
Y me encanta.
Heme aquí, en mi trabajo, sin trabajar. Hoy no engancho de ninguna forma. Y me inquieta un poco. Pero días como éste me recuerdan mi naturaleza humana no rutinaria, mi esencia. Y los vivo intensamente. Música que me aísla del resto del mundo. Palabras que vuelven a salir de mí rumbo al papel, o a los dedos, como en mis años diecialgo. Una parte de mí que parecía perdida y ha vuelto a surgir...
Hoy estoy en cualquier lugar.
Y me encanta.
Haciendo camino
Desde que abro mis ojos, tengo la chance de elegir. Elijo la ropa que voy a usar, el perfume que me voy a poner, elijo mi desayuno... y elijo el tipo de día que voy a tener.
Elijo discutir por pequeñeces... o sonreír por las cosas grandes.
Elijo enojarme con lo que me sale mal... o buscarle la vuelta para que salga bien.
Elijo hacer lo mismo de siempre, con resultados conocidos y grises... o romper la rutina y apostar a que algo nuevo y mejor es posible.
Elijo seguir chocando contra la pared, insistiendo con esa persona que no tiene interés en mí... o sigo adelante, atento a la gente a mi alrededor, y dispuesto a abrirle los brazos a quien sí quiera algo de mí.
Cada pequeña acción tiene un efecto enorme sobre todo lo que me pasará en mi día, y en el resto de mi vida. Con cada cosa que hago, construyo mi camino, escribo mi historia, alimento mi alma...
Lo más importante es este mismo día.
La mejor época de la vida... es HOY.
Elijo discutir por pequeñeces... o sonreír por las cosas grandes.
Elijo enojarme con lo que me sale mal... o buscarle la vuelta para que salga bien.
Elijo hacer lo mismo de siempre, con resultados conocidos y grises... o romper la rutina y apostar a que algo nuevo y mejor es posible.
Elijo seguir chocando contra la pared, insistiendo con esa persona que no tiene interés en mí... o sigo adelante, atento a la gente a mi alrededor, y dispuesto a abrirle los brazos a quien sí quiera algo de mí.
Cada pequeña acción tiene un efecto enorme sobre todo lo que me pasará en mi día, y en el resto de mi vida. Con cada cosa que hago, construyo mi camino, escribo mi historia, alimento mi alma...
Lo más importante es este mismo día.
La mejor época de la vida... es HOY.
Desprendimiento
Uno de los mayores errores del ser humano es hacerse ilusiones. Aferrarse a lo que no tiene, a lo que no es y no sabe si será alguna vez, pero que sin embargo desea con todo su corazón y todas sus fuerzas. Se hace tan difícil a veces aceptar que eso que uno quiere no sería posible.
Pero llega un punto en el cual ya no hay vuelta atrás. Hay que dar vuelta la página, quemar esos deseos como a esos puentes que uno deja atrás, tomar el valor de trabar la puerta y destruir la llave, para no volver jamás al pasado.
Es la única forma de sobrevivir...

Pero llega un punto en el cual ya no hay vuelta atrás. Hay que dar vuelta la página, quemar esos deseos como a esos puentes que uno deja atrás, tomar el valor de trabar la puerta y destruir la llave, para no volver jamás al pasado.
Es la única forma de sobrevivir...

[ Origen de la foto: aquí ]
Volver
Fue una pausa, un bache en el tiempo. Un capítulo que se cerró y dio lugar a otro nuevo, o a la continuación del anterior. En esta noche, lo estoy sintiendo como un oasis en medio del desierto que quiero hacer florecer. Fue desaparecer de mi lugar, transportarme a otro espacio donde casi todo lo podía hacer desde cero. Una ventaja, un desafío. Y, finalmente, apenas un sueño... del que ya desperté.
Fue abrir mis ojos y encontrar que todo sigue igual a mi alrededor. Las personas, los lugares, la lista de pendientes, los sentimientos, la compañía y la soledad. Fue también recordar que, a pesar de todo, me llevé un gran tesoro desde ese lugar extraño donde pasé seis semanas de mi vida. Fue conocer gente fantástica, hacer cosas que nunca había hecho, hacer otras que no acostumbro hacer, y hacerlas tantas veces como nunca en mi vida anterior... Fue el dolor de saber que esa gente ya no está a mi alrededor, que por estos lares sigue la vida en construcción, con las pocas personas que andan cerca, y todas aquellas que anhelo más cercanas.
Fue recordar que la vida sigue. Con estas cosas. Tal cual es.
Fue un buen viaje. Y ahora debo continuar...
Fue abrir mis ojos y encontrar que todo sigue igual a mi alrededor. Las personas, los lugares, la lista de pendientes, los sentimientos, la compañía y la soledad. Fue también recordar que, a pesar de todo, me llevé un gran tesoro desde ese lugar extraño donde pasé seis semanas de mi vida. Fue conocer gente fantástica, hacer cosas que nunca había hecho, hacer otras que no acostumbro hacer, y hacerlas tantas veces como nunca en mi vida anterior... Fue el dolor de saber que esa gente ya no está a mi alrededor, que por estos lares sigue la vida en construcción, con las pocas personas que andan cerca, y todas aquellas que anhelo más cercanas.
Fue recordar que la vida sigue. Con estas cosas. Tal cual es.
Fue un buen viaje. Y ahora debo continuar...
Mi primera semana en Perú
Después de siete días y ocho noches en Lima, casi puedo decir que me adapté. He pasado por varios estadíos, incluyendo el tremendo mareo que sacudió hasta mi alma durante el vuelo en avión, la descompostura debida al agua y las comidas de aquí, el mirar la habitación del hotel y preguntarme qué demonios hago aquí, a 4000 km de mis lugares, de mi gente... En otro momento tenía en mente escribir Cara de avión III, contando mi experiencia en el vuelo, pero desistí. Es que lo pasé muy mal!! Al menos durante las primeras tres horas.
Dado que no hay mucho tiempo, no voy a contar todos los pormenores de estos días. Puedo contar que aquí en el trabajo nos recibieron muy amablemente y nos acompañan siempre a comer, y también a otros lados fuera del horario laboral. Que desde mi puesto de trabajo, junto al ventanal, tengo una bonita vista de la ciudad, en la que se destacan algunos edificios muy altos de San Isidro (el barrio donde trabajo) y algunos cerros, los cuales se pueden ver cuando la bruma no es tan densa. Que este edificio tiene más de 20 pisos y que, a las horas de entrada y de salida, el trámite de subir o bajar en el ascensor es interminable. Que las bebidas, por default, se toman a temperatura ambiente, y que no alcanza con pedirlas frías si las quiero tomar como en mi país, sino "heladas". Que hay que evitar tomar agua de la red siempre que sea posible.
Un hecho interesante es la inagotable y variadísima oferta gastronómica peruana. En el mes y medio que voy a estar aquí, difícilmente termine de probar todo lo que se come aquí. Otra cosa que viene a mi memoria es la gran cantidad de casinos y tragamonedas que hay en Lima. Alguno de ellos será objeto de mi visita próximamente.
Próximamente contaré algo más sobre estas cuestiones, por ahora les dejo simplemente el resumen a continuación:
Lo más y lo menos de estos días en Lima
Lo más:
Los planes para los próximos días son:
Saludos a todos!
Dado que no hay mucho tiempo, no voy a contar todos los pormenores de estos días. Puedo contar que aquí en el trabajo nos recibieron muy amablemente y nos acompañan siempre a comer, y también a otros lados fuera del horario laboral. Que desde mi puesto de trabajo, junto al ventanal, tengo una bonita vista de la ciudad, en la que se destacan algunos edificios muy altos de San Isidro (el barrio donde trabajo) y algunos cerros, los cuales se pueden ver cuando la bruma no es tan densa. Que este edificio tiene más de 20 pisos y que, a las horas de entrada y de salida, el trámite de subir o bajar en el ascensor es interminable. Que las bebidas, por default, se toman a temperatura ambiente, y que no alcanza con pedirlas frías si las quiero tomar como en mi país, sino "heladas". Que hay que evitar tomar agua de la red siempre que sea posible.
Un hecho interesante es la inagotable y variadísima oferta gastronómica peruana. En el mes y medio que voy a estar aquí, difícilmente termine de probar todo lo que se come aquí. Otra cosa que viene a mi memoria es la gran cantidad de casinos y tragamonedas que hay en Lima. Alguno de ellos será objeto de mi visita próximamente.
Próximamente contaré algo más sobre estas cuestiones, por ahora les dejo simplemente el resumen a continuación:
Lo más y lo menos de estos días en Lima
Lo más:
- Los tequeños
- Los fetuccini a la huancaína
- Las delicias de lúcuma
- La limonada frozen - Ya soy fan!!
- Larcomar, el shopping con patio de comidas y pubs construido sobre la alta costa acantilada de la ciudad
- Los teléfonos públicos de Telmex (3 minutos a la Argentina por apenas 1 sol, algo así como $1.35!!)
- Las estaciones de servicio que venden las gaseosas de 500cm3 a 1.20 soles aprox.
- Lo bien conservados que están los edificios históricos del centro de Lima
- El cielo casi constantemente nublado
- La forma de conducir de los limeños... El peor conductor porteño maneja de diez al lado de ellos!
- Además de la brecha entre ricos y pobres, el clasismo y la segregación que existen aquí. Por ejemplo, en los hoteles los empleados no pueden compartir el ascensor con los huéspedes.
- Los colectivos: pocos, pequeños, en mal estado y con más de 20 años de edad. Además, en ellos sólo viaja la gente de menor poder adquisitivo, el resto viaja en taxi... o en su propio auto.
- Los taxistas, muchos de los cuales son truchos, que tocan bocina insistentemente para que los tomes.
- Los vendedores ambulantes, que pueden insistir durante más de dos minutos por reloj y perseguirte más de 30 m para que les compres algo.
- La Coca-Cola peruana!! Le siento gusto a aceitunas!! :S
Los planes para los próximos días son:
- Seguir conociendo la noche limeña
- Ir a Pachacamac
- Probar el ceviche
- Ya veremos qué más
Saludos a todos!
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